jueves, 10 de julio de 2008

Periodo entre Guerras.

El amnisticio del 11 de noviembre de 1918 y la paz de Versalles firmada en 1919, no volvieron el mundo a la normalidad, a pesar de la estabilización aparente, la violencia persistió profundamente. El periodo entre guerras que dura aproximadamente 20 años , en el cual se pueden identificar dos grandes etapas , la primera desde 1919- 1929 donde los países europeos mejoraron relaciones y el segundo tras 1929 y una fuerte crisis económica que desato nuevos conflictos y lo cual termino generando un nuevo de conflicto bélico.
Comprender la inestabilidad, localizar sus conflictos y sus zonas de epicentro, permite explicar cómo las consecuencias de la Primera Guerra Mundial se convirtieron al final en las causas para la Segunda Guerra. La polarización entre comunismo y fascismo determino en gran parte la evolución política entre las dos guerras mundiales, desde el triunfo del fascismo alemán en 1933, a nivel internacional.
La gran depresión económica de 1929 contribuyo al aumento de inseguridad, violencia y tensión en las relaciones internacionales, la cual comenzó el Estados Unidos en 1928 y culmino con la caída de la bolsa de Nueva York. La economía capitalista mundial pareció derrumbarse en el periodo de entre guerras y nadie sabía cómo podría recuperarse.
Los primeros años de postguerra estuvieron marcados por la dificultosa aplicación de los tratados de paz de 1919, sin embargo la segunda mitad de los años veinte abrió un nuevo periodo de concordia internacional que ilusionó a los contemporáneos.
Durante este periodo ocurre un descenso en el número de matrimonios 1914-1918 supone por lo menos dos generaciones de solteros. Todas las categorías de edad acusan los efectos de las tres parcas: la guerra y como consecuencia el hambre y las epidemias.
Los Tratados de Paz; como la paz de Versalles y todas las conferencias llevadas a cabo tras un enfrentamiento, desembocaron en una celebración diplomática., que por lo general es la expresión del orden de los vencedores. Esta fue encabezada por el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson quien estaba convencido de que se debería construir una gran república, dividida en varios Estados, todos acordes unos con otros.
La sociedad de las naciones
La sociedad de las naciones obedece a la lógica del tiempo corto dominado por la urgencia del momento, la cual finalmente es la causa de su fragilidad inicial, ya que queda a la voluntad de poder de los vencedores.
La SDN que se reunió por primera vez en Ginebra el 6 de enero de 1920, es una asociación de gobiernos un organismo internacional y un sistema de organización de la vida diplomática.Sus problemas son más que conocidos; es que depende de los consensos mutuos entre los Estados miembros. Creada para evitar la guerra, la liga no dispone de ningún medio eficaz para lograr este objetivo.
El fracaso no es imputable a una debilidad de los estatutos del pacto; la SDN fracaso porque los Estados miembros no aceptaron sinceramente la obligación de utilizarlos y de apoyar sus disposiciones.
Lo más seguro es que la SDN era demasiado avanzada para su tiempo “estaba en situación difícil con respecto al nacionalismo y a la cultura del estado omnímodo. Insuficientemente apoyada por la opinión pública internacional – aunque no podía ser de otra forma-, la SDN no dejo de acumular una preciosa experiencia que pudo aprovechar más adelante la ONU"
“Deseosos de brillar ante el jefe silencioso, aquellos caballeros se entregaban de lleno , e improvisaron con entusiasmo, evocando en el extraño lenguaje de la secretaria “las situaciones por explorar” “el consenso general que se debía lograr sobre el reparto de responsabilidades, tanto de orden organizativo como operativo””los distintos modos de abordar el problema”, “las puestas a punto de instituciones especializadas”, “las experiencias pasadas que justifican sobradamente la urgente necesidad de una acción concreta” “las dificultades prácticamente inexistentes”, “los alentadores discursos recientemente oídos en el consejo”… Y así sucesivamente, todo ello salpicado de propuestas confusas y contradictorias, meticulosamente anotadas por la taquigrafía, que no comprendía nada porque era inteligente”La SDN vista por el escritor Albert Cohen.
A lo anterior se le suma el hecho de rechazar la incorporación tanto de la Rusia soviética como de Alemania, además de sufrir la renuncia de Estados unidos a participar en ella, sin embargo en el pacto de Ginebra se acepta a Alemania dentro de ella.
El Periodo de ilusión.
Una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, todos los países necesitaban volver a la estabilidad económica y apuntar hacia un crecimiento, unos para fortalecer su economía como fue el caso de Estados Unidos e Inglaterra; o para restaurar el país como fue el caso de Francia y Alemania. De esta forma Francia acepto y más que nada se vio obligada a subordinarse en torno a Inglaterra (temiendo que Alemania surgiera nuevamente como un fuerte enemigo) y Estados Unidos ayudo a Alemania, con el plan Dewes bajando considerablemente las deudas y llevando a cabo un importante número de importaciones para reflotar su economía, a partir de 1924 la economía mundial tiene un notorio crecimiento y con ella viene a su vez una euforia política.
A su vez se firman nuevos tratados entre los que se encuentran el de Locarno el ratifica y pone de muto acuerdo los límites geográficos en cuanto a los limites occidentales de Alemania, en los cuales el Reino unido e Italia actuarían de garantes; sin embargo Alemania no quiso llegar a acuerdo por sus límites orientales y es aquí donde comienzan los problemas que detonan en la Segunda Guerra Mundial.
Por otro lado EE.UU y Francia en el tratado de Briand- Kellogg se ponen de acuerdo en que no recurrirían a la guerra como medio para solucionar los problemas entre ellos, además de invitar a los demás países a declarar ilegitima la guerra.
Sin embrago muchos de los acuerdos firmados durante este periodo se perdieron totalmente durante el periodo de la Gran Depresión Económica.Las ideologías en el poder.
“Estoy convencido de que a esta gran guerra mundial sucederá una revolución mundial. Cosecharan lo que han sembrado. El crepúsculo de los dioses se acerca para el régimen burgués”August Bebel
Tras cada guerra se alumbran y se ponen en el poder nuevos regímenes políticos, para dirigir el mundo, y el término de la Primera Guerra Mundial no es la excepción; tras ella surgen nuevos sujetos históricos que implantan el totalitarismo y formas de gobierno nunca antes vistas.Revolución Rusa.
La ruptura que ocurre con la revolución de 1917 no tiene antecedentes históricos, por primera vez, la ideología de corte materialista que aspira a la universalidad y que se anima por una fe igualitaria pretendió hacer retroceder a los regímenes liberales. La experiencia soviética desde un principio esta movida por una dinámica externa basada en la consigna de que los proletarios de todos los países deben estar unidos.Nazismo
“Unsere Letzte Hoffnung: Hitler” (“Nuestra última esperanza: Hitler”)
“este hombre que había salido de la nada se había ofrecido a Alemania en el momento que esta se despertaba con el deseo de tener un nuevo amante. Cansada de emperadores destronados y de absurdos políticos, Alemania se entrego a un desconocido al que encontró en la calle y que representaba la aventura, que prometía dominarla y cuya histérica voz removía sus más secretos deseos. Adolf Hitler esperaba satisfacerlos a todos. El fascismo, combinado con el radicalismo le proporciono una doctrina… sin embargo, Hitler tropezó con el obstáculo humano, el que no pudo ser vencido. Basó su colosal plan en la fuerza que el atribuía a la bajeza del hombre. Pero los hombres están hechos de alma tanto como de barro. Comportarse como si todos los demás carecieran de valor, es aventurarse demasiado.”
General De Gaulle.
El origen del nacionalsocialismo debe ser buscado en las consecuencias de la derrota Alemana en la primera guerra mundial, de acuerdo con los tratados de paz Alemania era la única culpable por los conflictos, por lo que debía ser despojada de sus importantes territorios en el continente y obligada a pagar por reparaciones de guerra. Tanto la vida política y económica se vio seriamente afectada a causa de las condiciones del acuerdo sumando la alta inflación que alcanzo su punto crítico en 1923, logrando empobrecer y desesperanzar a los alemanes que buscaron consuelo en grupos políticos. Pocos años después Alemania se sumió en una depresión que parecía irremediable, la república de Weimar se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de izquierda, no siendo capaz de solucionar eficazmente la situación del país.
El Partido nacional socialista, nació del partido obrero alemán en 1919, Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados de partido en 1921. Pero no fue hasta 1933 que el partido se convirtió en el principal instrumento del controlo totalitario del estado y de la sociedad alemana, los nazis leales no tardaron en ocupar altos cargos de gobierno en la escala nacional y regional.
Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.
La creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra. A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.
Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.
Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.El fascismo
“Nuestra doctrina es el hecho"
Mussolini
En los años 20 aparecen en Europa, como reacción contra la marea ascendente de los socialistas, una serie de movimientos ideológicos que con los medios de la revolución de izquierdas hacen una revolución de derechas.
El Estado totalitario no tolera la separación ni el contrapeso de los poderes, que es en cambio el símbolo de los Estados democráticos. En el campo político se suprime toda oposición, a la que se considera sólo como una perturbación para el buen gobierno; en el campo intelectual el Estado monopoliza la verdad y la propaganda, al tiempo que se rechaza cualquier crítica. “Todo en el Estado, nada fuera del Estado”.
Otto Bauer ha señalado tres procesos sociales, relacionados entre sí, que confluyen en la génesis del fascismo: la Guerra Mundial, la crisis económica y la pérdida de beneficios de la gran industria.
a) La guerra de clases, es decir, separa de su grupo social, a grandes masas de combatientes. Estos, incapaces de reincorporarse a los modos de vida burgueses, nostálgicos de heroísmo, forman milicias. En Italia se organizan en muchos pueblos tropas de choque, orgullosas de sus condecoraciones y heridas, con hábitos de dar y recibir órdenes, de llevar uniforme y organizar desfiles. Su ideología es militarista, exigen la disciplina de las masas a los jefes. Psicológicamente la guerra crea hábitos definidores del fascismo. Pero lo hemos señalado antes como un nacionalismo de vencidos, e Italia se encuentra en 1918 en el bando de los vencedores. La antinomia es sólo aparente. Se ha hablado, certeramente, de una paz perdida. Italia ha sufrido mucho en la guerra y considera que ha perdido la paz porque no obtiene satisfacción a sus reivindicaciones territoriales.
b) La crisis económica es otra condición indispensable, hasta el punto de que Angelo Tasca afirma que sin crisis económica no hay fascismo. Las destrucciones de la guerra sumen en la miseria a masas de pequeños burgueses y campesinos, que abandonan desengañadas a los partidos parlamentarios; las devaluaciones de la moneda arruinan a los pequeños propietarios. Con las subidas de los precios se producen en cadena reivindicaciones salariales. A los pequeños burgueses les indigna que el proletariado, arrancando constantes subidas de salarios, afronte la crisis mejor, y odia a los obreros insumisos.
Carente de un autentico programa de gobierno, sin otro bagaje que su ansia de poder, Mussolini va a demostrar una astucia extraordinaria para hacer evolucionar el sistema parlamentario italiano hacia un modelo de dictadura personal. La práctica constitucional exigía el voto favorable de la Cámara, pero constituyendo los fascistas una minoría de una treintena de diputados, resultaba imprescindible el apoyo de la derecha. En conjunto se pueden distinguir dos fases en el proceso de sustitución de las estructuras democráticas; hasta enero de 1925 se cubre una etapa de dictadura solapada, desde esta fecha, de dictadura abierta.
El primer paso es la consecución de la ley de plenos poderes, a la que solamente se oponen socialistas y comunistas. Dotado de atribuciones que ningún jefe de gobierno anterior había tenido, mientras se recrudecen las violencias de las bandas fascistas Mussolini se consagra a la creación de órganos paralelos a los del Estado, como el Gran Consejo del Fascismo, que puede tomar decisiones políticas y reduce al gobierno a un simple papel administrativo.
La depresión de 1929
Luego de la primera guerra, cuando se pensaba que nada más podría atentar a las comunidades y el equilibrio económico alcanzado hasta ese entonces, los empresarios comenzaron a invertir sus ganancias, prestaban dinero a Alemania y a otros países e instalaban sus industrias en el extranjero (Argentina y Brasil entre otros). También invertían en maquinarias que permitían aumentar la producción, comenzaron a invertir en bienes de lujo, como joyas o yate, y en negocios especulativos. La compra de acciones se convirtió en uno de los más rentables, finalmente la prosperidad que antes estaba basada en el desarrollo industrial, paso a depender de la especulación.
En 1928 comenzaron a presentarse síntomas de que la economía estaba en peligro, la sobreproducción industrial saturo los mercados, provocando que los almacenes repleto de productos no pudieran vender su mercancía ni mucho menos comprarla nueva producción de las fabricas.
Aunque estados unidos tenía un mercado interno muy grande, se producía más de lo que se consumía y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores. Sin embargo, en la bolsa seguía la fiesta especulativa. Los precios a que se vendían las acciones no reflejaban la situación económica real de las empresas. Aunque el crecimiento de muchas de ellas se había detenido, sus acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores. Nadie pudo o quiso darse cuenta de la gravedad de la situación. Cuando el jueves 24 de octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, esto llevo a que la gente entrara en pánico, todo el mundo quiso sacar su dinero de los bancos, los bancos no eran capaces de hacer frente a tal magnitud de reintegros, y además, como en los Estados Unidos se había tratado de hacer frente al descenso de la demanda con una expansión de crédito a los ciudadanos comunes, se vieron desbordados por deudas incobrables. Ante esto, se negaron a dar nuevos créditos y a refinanciar las deudas existentes, pero sin embargo, aproximadamente 600 bancos americanos quebraron.
La caída de la actividad industrial supuso una desocupación generalizada, de tal manera que se calcula que hacia 1932, existían en los Estados Unidos cerca de 13.000.000 de desocupados.La depresión trajo también penuria en el campo, pues muchos agricultores se arruinaron como consecuencia de la caída de los precios y de los mercados agrícolas. Como solución desesperada para poder pagar sus deudas, gran cantidad de trabajadores agrícolas vendieron sus tierras a precios irrisorios y se fueron a trabajar al oeste.
La pobreza no alcanzó solo a campesinos y obreros, sino que se extendió a empleados, profesionales y capitalistas arruinados.
El new Deal en el año 1932, descontento el pueblo norteamericano con el presidente republicano, Herbeert Hoover, eligió al demócrata Franklin Delano Roosevelt, quien prometió dar a su pueblo un new Deal, que consistía en la regulación de la economía favoreciendo las inversiones, el crédito y el consumo, lo que permitiría reducir el desempleo. El gasto público debía orientarse a la seguridad social y a la educación.
El modelo estaba inspirado en las ideas del economista John Keynes, que expuso sus principios en el libro "La teoría general del empleo, el interés y el dinero". Keynes sostenía los principios del liberalismo clásico, pero proponía la intervención del Estado en aquellos casos en que se viera perjudicado. Las medidas adoptadas por Roosevelt fueron: ayudar a los bancos, subvencionar a los agricultores, aumento de los salarios y reducción de las horas de trabajo, creación de nuevos puestos de trabajo en la administración pública y en obras públicas, lo que daría un fuerte impulso a la construcción y a sus industrias derivadas. También se establecieron planes de asistencia sanitaria y se organizó un nuevo sistema de jubilaciones y pensiones"Los resultados del New Deal fueron desiguales, lográndose estabilización en lugar de crecimiento. No se logró el pleno empleo y la permanencia de un número alto de desocupados, hicieron de la década del 30. Un período de tensiones y enfrentamientos sociales.
Guerra civil Española
La guerra civil española, fue un acontecimiento bélico, que al involucrarse los ámbitos: político, económico y social traspaso las fronteras atrayendo así la intervención de países extranjeros que aprovecharon de tal manera el conflicto que convirtieron al país en un campo de experimentación bélica.
Mientras que en el ámbito interno, el retraso del país económicamente y la desigual repartición de la riqueza causo un clima de insatisfacción por parte del pueblo hacia sus gobernantes quienes, no solo no eran capaces de lograr el avance del país y elevar la calidad de vida de sus habitantes, si no que no habían podido alcanzar la estabilidad necesaria para poder avanzar en la evolución de la vida política. Así las profundas divergencias políticas se sumaron con el descontento social, desembocando en una terrible guerra civil, que dividió y devasto a España.
El conflicto se inició el 17 de julio de 1936, con el alzamiento de una fracción del ejército encabezada por los generales Mola y Franco, quienes se trasladaron desde el Marruecos Español para ponerse al frente de las operaciones militares, con el propósito de acabar con el gobierno republicano constitucional.
Dirigido en ese momento por la coalición izquierdista del Frente Popular. El bando sublevado representaba a las fuerzas de derecha y extrema derecha, es decir, a la España rural católica tradicional de los grandes propietarios agrarios, así como al gran capital conectado con numerosos intereses extranjeros. Mientras que los pequeños propietarios campesinos reclutados en la Falange y los grupos carlistas constituían el apoyo popular de los rebeldes. Los miembros de las clases medias favorecieron a uno u otro bando en función de su ubicación geográfica A pesar de que los sublevados se autodenominaron “nacionales”, en referencia a su propósito de unificar al país bajo un gobierno central que enalteciera la patria castellana, recibieron el auxilio de tropas italianas y alemanas, además de suministros de armamento y muni­ciones. Por su parte, la ayuda soviética y la oleada de simpatía que despertó la causa de la República en Europa y América (en México particularmente) dieron paso a la formación de unidades de voluntarios extranjeros de diversas nacionalidades, deno­minadas brigadas internacionales, integradas por soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial, obreros, estudiantes o intelectuales que se trasladaron a España para luchar contra el fascismo.
La principal consecuencia de la Guerra Civil Española fue la gran cantidad de pérdidas humanas (casi un millón), no todas atribuibles a las acciones propiamente bélicas y sí muchas de ellas relacionadas con la violenta represión ejercida o consentida por ambos bandos, entre las que se pueden incluir las muertes producidas por los bombardeos sobre las poblaciones civiles.
En el aspecto político, el resultado fue el brusco cambio de un gobierno emanado de las urnas electorales a otro surgido de las armas; es decir, el final de la democracia para dar pasó a una férrea dictadura que se prolongaría hasta la muerte de Franco en 1975.
Las principales consecuencias en el plano económico fueron: pérdida de reservas materiales y financieras, disminución de la población activa, destrucción de infraestructura, disminución de la producción y reducción en el nivel de ingresos .La mayoría de la población española padeció durante la contienda y por las siguientes dos décadas, los efectos del racionamiento y la privatizacion de bienes de consumo.